Noticias por Sectores / Olivar

La sectorial de olivar de APAG EXTREMADURA ASAJA reivindica más apoyos para este sector en Extremadura ante la futura PAC

23 julio, 2013 | Publicado en Actualidad , Olivar

KONICA MINOLTA DIGITAL CAMERA

El sector del olivar reclama unas ayudas más justas para la nueva PAC.

 

 

La sectorial de Olivar de APAG EXTREMADURA ASAJA quiere expresar su “disconformidad” al modelo de regionalización que en Ministerio está elaborando para el cobro de las futuras ayudas de la PAC. Las razones de esta protesta se centran en la falta de actualización de los índices de producción de las distintas regiones, establecidos hace ya bastantes años, los cuales sirvieron como base para el cálculo de los importes de las ayudas PAC (Pago Único) que se cobran actualmente.

 

En función de estos rendimientos, se establecerán las regiones a nivel nacional, según fuentes del Ministerio de Agricultura, y a cada región se le asignará una ayuda media por hectárea, la cual será mayor cuanto mayor sea el índice de producción asignado a dicha zona. De esta manera, Extremadura tiene en la actualidad unos índices asignados de producción inferiores a lo que le correspondería por su producción real.

 

Como consecuencia de ello, no creemos adecuado este sistema para el olivar en Extremadura ya que se vuelve a  producir un agravio comparativo de este sector con respecto a otras comunidades autónomas.

 

Si tenemos en cuenta que cada mismo sistema de producción (extensivo, semiextensivo o intensivo) tiene los mismos costes de producción independientemente de la comunidad autónoma donde se cultive, y  si las ayudas no van ligadas a la producción,  nos preguntamos el por qué no se asigna a nivel nacional el mismo importe de ayudas por hectárea a todas las superficies de un sector que produzcan bajo el mismo sistema de explotación.

 

Creemos que el Ministerio de Agricultura tiene la obligación de rectificar sobre este sistema de regionalización con el que trabaja y dejar definitivamente a un lado las referencias históricas de los índices de producción y actualizar los datos a día de hoy de cada región y llegado el momento que aborde incluso, si fuera necesario, la transferencia de partidas presupuestarias entre regiones.

No entendemos el por qué el Ministerio de Agricultura se opone firmemente a esta cuestión, que para esta organización agraria es imprescindible para el futuro del olivar en Extremadura.

 

“Queremos que cada sector reciba lo que por justicia le corresponde”, ha señalado el presidente de la sectorial del olivar de APAG EXTREMADURA ASAJA, Francisco Amaya, quien recuerda, además, que para la Unión Europea Extremadura sigue siendo Objetivo 1, siendo así la única comunidad autónoma de todo el país en dicha situación “por lo que sería de justicia y por supuesto de sentido común, que nuestra C.C.A.A. recibiera más fondos del sobre nacional por ser la zona más desfavorecida de España”.

 

El presidente de la sectorial de  olivar también quiere manifestar su malestar e indignación con el hecho de que en los acuerdos del trílogo, en materia de Reforma de la PAC, la aceituna de mesa no se encuentre entre los sectores con posibilidad de percibir una ayuda asociada.

 

De otro lado, APAG EXTREMADURA ASAJA subraya los problemas estructurales que sigue teniendo el olivar en nuestra región, víctima de unos costes de producción cada vez más desorbitados y unos precios de venta de los productos que no sólo es que no suban  sino que incluso han disminuidos algunos años.

 

Hay que recordar que el olivar realiza una decisiva labor medioambiental al servir como sumidero de CO2. Así lo considera la propia Unión Europea, que ha reconocido sus propiedades y con su actividad cumple automáticamente el ‘greening’.

 

Por último, debemos de recodar que el olivar tradicional ocupa una gran superficie de terrenos en Extremadura y que es un cultivo muy social,  que fija la población en las zonas rurales. Como consecuencia de ello, si no equiparamos la ayuda regional con la del resto de CCAA, corremos el peligro de abandono continuado de las producciones, con una grave pérdida de mano de obra y unas consecuencias medioambientales muy negativas.